*El reporte médico muestra que la esperanza de vida de la bebé crece, que las oraciones han estado ahí sin desfallecer, y que el trabajo profesional del personal de la Clínica Mar Caribe es loable y hay que destacar.

El accidente en donde la ambulancia de placas EMZ 236 de la empresa Red de Urgencias de la Costa arrolló a Monserrat De la Cruz la bebé de 45 días de nacida, su madre la médica Marleinis Bermúdez y su tía Sara Luz Pereira, sucedió el pasado martes 4 de octubre, desde entonces mamá e hija perdieron toda clase de contacto, solo las unió en estas 72 horas el amor entrañable y único de quien ha permanecido hasta hace poco nueve meses en el vientre.

Horas de angustia y llanto arroparon a Marleinis, quien creyó que ir en la moto de su cuñada a una cita de la niña, no tendría problema, “estamos cerca, vamos ahí pasito y con calma” habría dicho Sara, jamás pasó por la mente que un conductor, aún desconocido para todos, quisiera volar en ese carro con motivo de la guerra del que llegue primero a un herido y las arrolló sin piedad.  

Con la autorización de sus padres publicamos esta foto de Monserrat la ‘princesa valiente’ es una bebé preciosa, nacida del más puro amor entre Marlon y Marleinis, todos pedimos a Dios que la cuide y deje entre nosotros//

Monserrat salió despedida de los brazos de mamá, Marleinis cayó al lado opuesto y todo fue oscuridad y miedo, allí se registró el primer milagro, la bebé se golpeó muy fuerte, pero quedó consciente, una vecina la levanta en brazos y un particular apoya con su vehículo y la llevan a la Mar Caribe en donde se inicia el trabajo en la Unidad de Cuidados Intensivos para salvarle la vida.

Su mamá recibe toda clase de golpes y una fractura en la cadera, el dolor no es suficiente para cubrir su preocupación, su cuerpo está en la Clínica Bahía, pero su corazón y mente esta con Monserrat. La angustia es total.

Tres días después la tía Sara es dada de alta, su herida en la cabeza es saturada y las escoriaciones en el cuerpo van mejorando, a Marleinis una junta médica estudia si la interviene quirúrgicamente o esperan, Monserrat, la princesa valiente, supera sus primeras 48 horas de periodo crítico, en El Retén su pueblo hay un solo tiempo de oración y su padre Marlon De La Cruz, con los ojos llorosos, reza en voz baja un padre nuestro en la sala de espera.

Graduada con honores Marleinis Bermúdez, tiene el reconocimiento de la gente del pueblo por su don de gente y profesionalismo al servicio de los reteneros//

A Marlon lo llaman de la UCI y le reportan que la niña responde al tratamiento y que es hora de que tenga contacto con su mamá, “hijo vaya donde su esposa y traiga leche de su teta a la niña, vamos bien”, le dice en medio de una sonrisa llena de optimismo el médico intensivista. Marlon sale de la clínica y el tiempo que existe entre una clínica y otra, la decide hacer corriendo, ha sido un excelente deportista, su sueño era ser un futbolista profesional y recuerda que siendo integrante de la Policía también le tocó correr en momentos de refriegas y posibles ataques del enemigo.

Marleinis, la médica del pueblo, recibe la noticia y parte de sus dolores se apagan, ella sabe que volverá a ver a Monserrat a través de su leche, esa que la niña llora y espera con ansiedad. Mamá se ordeña y Marlon sale como un Flash con el producto ansiado por la bebé, poco tiempo después debe regresar por más, la cosa está funcionando y todos empezamos a sonreír, Dios es bueno.          

La leche que sale del seno de Marle como le llamaba su amado padre Edilberto Bermúdez el ‘Tío Edi’, tiene las cantidades adecuadas de carbohidratos, proteínas y grasa. Proporciona las proteínas digestivas, minerales, vitaminas y hormonas que los bebés necesitan. Tiene anticuerpos que ayudan a evitar que su bebé  se enferme. Es decir, el mandado que está haciendo Marlon papá   es milagroso.  

Marlon De La Cruz, soporta con estoicismo el duro momento que se vive, asegura que el amor de Dios, los cubre y pronto estarán junto Monserrat//

La leche materna está llena de inmunoglobulinas que protegen a los bebés contra la neumonía, la diarrea, las infecciones del oído y el asma, entre otras enfermedades. Por eso Monserrat fue fuerte y sigue siendo fuerte luego de tremendo golpe.

La esperanza está más viva que nunca la leche de mamá está llegando a Monserrat vía papá, Marlon está dispuesto a correr la maratón de su vida para llevar la leche que evita primero que su hija llore por hambre y segundo que ese alimento sea el gran aliciente para que muy pronto se levante de ese lecho de enfermo.

Sigamos orando por Monserrat #GloriaatiSeñorJesús