*La Empresa de Servicios Públicos del Distrito de Santa Marta, mediante comunicado a la opinión pública informa que ante las últimas lluvias caídas en la ciudad se originó el arrastre de gran cantidad de material granular proveniente de las faldas de los cerros ubicados en cercanías de la Estación de Aguas Residuales, Ebar Norte, lo que afectó y dejó fuera de operación la bomba 4.

La situación de emergencia generó un plan de contingencia por parte de la ESSMAR, su equipo de ingenieros y técnicos trabaja desde ayer jueves 30 de septiembre a las 11:00 de la mañana, se activaron más cuadrillas de trabajo para el manejo de aguas residuales con cinco equipos de succión-presión tipo Vactor que se han ubicado en los puntos origen de los vertimientos.

La crisis se concentra en la calle 22 con carrera primera; Los Cocos; la carrera 1c con calle 23 y el Edificio Punta Betín. Asimismo, desde el área de Alcantarillado se está trabajando para lograr, en el menor tiempo posible, la puesta en operación de la bomba de respaldo y de esta manera, dar manejo al caudal de entrada de las aguas residuales a la Ebar Norte.

La situación de emergencia se atiende desde ayer jueves y se busca darle solución en las próximas horas//

La gerente de la empresa Patricia Caicedo dijo que es bueno valorar que desde la ESSMAR se está realizando un permanente control y seguimiento de los puntos afectados, así como también, se están empleando enzimas catalizadoras para eliminar los olores y se están realizando los correspondientes lavados de calle.

“Queremos enviar un mensaje de tranquilidad y a la vez de comprensión ante la situación de emergencia que se registra a la ciudadanía, estamos realizando todos los esfuerzos para que lo más pronto posible se dé solución definitiva a esta situación”.

Se suspende la operación de la planta de tratamiento ‘El Roble’

Otra contingencia que provoca la fuerte temporada de lluvias es la decisión por parte de la gerencia de la empresa de suspender de manera preventiva la operación de la Planta de Tratamiento de Agua Potable ‘El Roble’, debido a la gran cantidad de sedimentos arrastrado y generan altos niveles de turbidez.

Ante esta medida, los siguientes barrios ubicados en la zona sur y corredor turístico de la ciudad presentarán inconvenientes en el suministro de agua potable:

Brisas del Lago, El Socorro , La Coquera, Valle de Gaira, Gaira Centro, La Magdalena, La Quemada, La Quinina , Lagos del Dulcino, Las Colinas, Las Palmeras, Nueva Betel, El Rodadero Tradicional, Zarabanda, Vereda Mosquito, Villa Berlín, Villa Tanga, Bella Vista, Bello Sol, Cristalina, Cristo Rey, Don Jaca, Gaulchovang , La Chivera, La Paz, Limón, Los Lirios, Circasia, Totumo, Villa Taroa, Vista del Mar, Vista Hermosa, Bello Horizonte, Pozos Colorados, Aeromar, Altos de Aeromar, Pachócolo, Cabo Tortuga, Rodadero Sur y Salguero.

La suspensión de la función de la Planta El Roble es otro de los retos a los que somete la temporada de lluvias a la empresa de servicios públicos//

La situación provoca que desde la ESSMAR se mantenga una vigilancia especial sobre las captaciones en los ríos Gaira, Manzanares y Piedras. A esta hora un equipo de trabajo se encuentra ejecutando acciones en el lugar, de manera que, desde la empresa se envía otro parte de tranquilidad a la ciudadanía asegurando que se están realizando todos los esfuerzos para que en las próximas horas se retome la operación de la Planta de Tratamiento de Agua Potable ‘El Roble’.

Cuando toca toca…

Patricia Caicedo considerada una de las ambientalistas más visibles del Caribe colombiano y el director de la autoridad ambiental de Santa Marta DADSA Jorge Saltaren, informaron que pese al dolor que ocasiona la caída de un árbol toca trabajar para superar los impases que el hecho provoque.

En efecto tanto la ESSMAR como el DADSA acudieron a la remoción de los restos de dos árboles ubicados en las laderas del río Manzanares, contiguos a la urbanización Villa Alejandría, allí se logró evidenciar que la estructura del árbol se encontraba debilitada y producto de las fuertes precipitaciones se desplomó, convirtiéndose en un obstáculo para el normal flujo del agua en el cauce del río.

Los dos enormes arboles también fueron victimas de la fuerza de las lluvias que socaban terrenos y al ser acompañadas de fuertes vientos provocan debilidad//

“Los pesados troncos comenzaron a generar dificultades para la comunidad que transita por la zona, razón por la cual, fue necesario el uso de una moto sierra para fragmentarlo y de esa manera poder efectuar las labores de remoción, a cargo del equipo de Essmar”. Contó el director del DADSA Jorge Saltaren.  

La labor que tuvo críticas de personas ajenas al sector por desconocimiento fue avalada por los integrantes la Junta de Acción, “la remoción de los dos árboles caídos no se puede considerar como una tala indiscriminada, debido a que las causas corresponden a situaciones ocasionadas por la naturaleza y no por acción humana; por lo cual queda descartada esta posibilidad, que fue planteada por algunos habitantes de edificaciones vecinas a este sector del río y difundidas por algunos medios de comunicación sin previa confrontación de la información”. Aclaró el director Saltaren.

Actualmente se adelanta un proceso de concertación con el Centro de Apoyo Ambiental de Villa Alejandría, con el fin de desarrollar una jornada de siembra en el sector y garantizar de esta manera que no se vea alterado el equilibrio ambiental de la zona en la que cayeron los dos árboles.